Picture
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los cuidados paliativos como “un enfoque que mejora la calidad de vida de los pacientes y familiares que enfrentan una enfermedad potencialmente terminal, a través de la prevención y el alivio del sufrimiento mediante la identificación temprana del dolor y de los problemas físicos, psicosociales y espirituales.

La definición de la OMS agrega al respecto, que proporciona alivio del dolor y otros síntomas penosos; afirma la vida y considera a la muerte como un proceso natural; no se propone ni adelantar ni retrasar la muerte; integra los aspectos psicológico y espiritual de la atención al paciente; ofrece apoyo para que los pacientes vivan lo más activamente hasta su muerte; ofrece apoyo a los familiares durante la enfermedad del paciente y ante su pérdida.

 
 
Picture
Este 7 de Octubre se celebra el Día Internacional de los Cuidados Paliativos, en donde se dirige la atención a estos tratamientos y procesos tan delicados y difíciles como son los que acompañan los últimos momentos de la vida de una persona. En Espolea consideramos que es importante abrir el diálogo sobre cómo se aplican estos tratamientos para pacientes terminales con VIH/SIDAy de igual manera, sobre el uso de sustancias psicoactivas como herramientas alternativas para ayudar a enfrentar estas situaciones de la mejor manera posible y con el mayor bienestar y beneficio para la persona, a nivel físico, emocional y espiritual.
Nuestra matriz social impide a los individuos que se enfrenten a las importantes transiciones de la vida; transiciones que van de niño o niña a persona adulta, de persona adulta a padre o madre, de la vida a la muerte. Tenemos ciertas pautas de pensamiento socialmente construidas y reforzadas que por lo general no ayudan mucho en estos momentos cruciales e inevitables. Durante muchos años, desde la década de los 50, varios equipos de médicos e investigadores han utilizado diversas sustancias psicoactivas (LSD, psilocibina, MDA, MDMA, etc.), también conocidas como enteógenos (por su capacidad de realzar la cualidad divina dentro de las personas), alucinógenos (por las visiones o alucinaciones que generan sus efectos) o psiquedélicos (por su cualidad de sacar a flote los contenidos profundos o inconcientes de la psique) y este tipo de aplicación médica, o a este campo de la medicina, se le conoce como medicina psiquedélica. Estas investigaciones y tratamientos han dado resultados singularmente positivos, mucho más positivos que los tratamientos convencionales, tanto para pacientes terminales como en problemas de adicción, alcoholismo, psicopatologías borderline, psicosis o neurosis agudas.