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La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los cuidados paliativos como “un enfoque que mejora la calidad de vida de los pacientes y familiares que enfrentan una enfermedad potencialmente terminal, a través de la prevención y el alivio del sufrimiento mediante la identificación temprana del dolor y de los problemas físicos, psicosociales y espirituales.

La definición de la OMS agrega al respecto, que proporciona alivio del dolor y otros síntomas penosos; afirma la vida y considera a la muerte como un proceso natural; no se propone ni adelantar ni retrasar la muerte; integra los aspectos psicológico y espiritual de la atención al paciente; ofrece apoyo para que los pacientes vivan lo más activamente hasta su muerte; ofrece apoyo a los familiares durante la enfermedad del paciente y ante su pérdida.

Las consecuencias físicas, psicológicas y sociales del dolor son mensurables, el padecimiento causado por éste no lo es. No obstante, es indudable el enorme padecimiento que inflige. Las personas que experimentan dolor severo y no reciben tratamiento suelen estar atormentados por el dolor gran parte del día y, a menudo, durante períodos prolongados. 

Dado que la morfina y la codeína se encuentran en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS, los países deben proporcionar estos medicamentos como parte de sus obligaciones básicas en relación con el derecho a la salud, independientemente de si fueron incluidas en su lista interna de medicamentos esenciales.

Al respecto, en la sesión plenaria de la XVIII Conferencia Internacional de Sida, la investigadora Liz Gwyther señaló que hasta el día de hoy no se han tomado en cuenta el uso de los cuidados paliativos como complemento de un tratamiento integral para las personas con VIH, debido a que son vistos como asistenciales para un bien morir. Sin embargo, explicó que estos cuidados ayudan a lograr una mayor adherencia a los medicamentos, una mejor nutrición, una disminución de ansiedad y miedos, así como una disminución en la depresión de los pacientes.

La experta advirtió sobre la necesidad de que los cuidados paliativos estén en todos los ámbitos de tratamiento del VIH y no sólo al final cuando a pesar de los esfuerzos sea poco lo que se puede aportar. Añadió la importancia de que la familia se involucre en la realización de cuidados paliativos porque esto trae un beneficio muy importante al paciente, pues se siente acogido por las personas más cercanas a él. Recomendó que el cuidado y apoyo de las personas VIH positivas sean incluidos dentro de las políticas nacionales de salud, así como una mayor profesionalización de los médicos y la inclusión de los cuidadores y asistentes en la toma de decisiones sobre el VIH.
“Las personas con VIH tienen derecho a una atención integral 
y a un cuidado porque el bienestar es un derecho humano”.
 


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