La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW por sus siglas en inglés) se reunió a principios del mes de marzo para celebrar su 57ª sesión y discutir sobre la prevención y eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas. Ésta se llevó a cabo del 4 al 15 de marzo y en ella se lograron numerosas conclusiones sobre la forma de crear un estado donde la violencia contra las mujeres y las niñas deje de existir; sobre lo que se requiere por parte de los gobiernos y organismos internacionales para alcanzar este objetivo, y sobre los cambios educativos y sociales que tienen ocurrir para que esto se logre.

En ese sentido, la Comisión reconoció que la violencia contra las mujeres y las niñas se debe a un desequilibrio en las relaciones de poder entre hombres y mujeres, y que es un fenómeno que se presenta en todos los países del mundo. Esta violencia contra las mujeres y las niñas se vincula con el uso y abuso de poder, tanto en ámbito público como en el privado, y suele estar estrechamente ligada a los estereotipos de género. Asimismo, la violencia de género puede resultar en un daño físico, sexual y/o psicológico, incluida la amenaza de tales daños, y también puede derivar en daños económicos y sociales. La Comisión además destacó el hecho de que la violencia doméstica es la forma más común de violencia de género en todo el mundo.

Un aspecto muy importante para lograr naciones más igualitarias, tal como señala la Comisión, es la educación, así como el cierre de la brecha de género en todos los niveles educativos. El poco o nulo empoderamiento de las mujeres, ya sea debido a la falta de educación, la pobreza o la exclusión de las políticas sociales y económicas, las hace más vulnerables a ser víctimas de la violencia. La Comisión también hizo mención específica a la susceptibilidad de las mujeres indígenas, que a menudo sufren múltiples formas de discriminación y pobreza. También señaló la obligación de los Estados de abordar la violencia contra las mujeres y niñas como resultado de la delincuencia organizada transnacional, incluido el tráfico de personas y el tráfico de drogas.

Por otra parte, se hizo un llamado a los Estados para crear y financiar reformas políticas y programas de educación para sensibilizar y capacitar a los/as funcionarios públicos y profesionales con respecto a la violencia de género. Esto también va dirigido al sector privado, el cual debe ser alentado para invertir en programas, campañas y estrategias que permitan hacer frente a todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres y las niñas, incluyendo el acoso sexual. Asimismo, la Comisión señaló que los Estados deben redoblar sus esfuerzos para proteger los derechos de las mujeres que viven en situaciones de mayor vulnerabilidad como es el caso de las mujeres de edad avanzada o con discapacidad, y que las cuestiones que afectan a estos grupos se les debe dar particular atención.

Los estereotipos de género también fueron abordados por la Comisión, la cual demandó el diseño e instrumentación de políticas nacionales que tengan como objetivo transformar aquellas normas sociales que aceptan y/o normalizan la violencia de género, para contrarrestar las actitudes que promueven la creencia errónea de que los hombres y los niños son de alguna manera superiores a las mujeres y las niñas, o que por razones de género, las personas tienen un rol determinado en la vida.

Además se destacó que los derechos sexuales y reproductivos son esenciales en cualquier discusión relacionada con la promoción de los derechos de las mujeres y las niñas y. Al respecto, la Comisión afirmó que las mujeres tienen derecho a decidir libre y responsablemente sobre las cuestiones relativas a su sexualidad sin coerción, discriminación ni violencia. En una línea similar, instó a que los hombres y los niños sean responsables de sus acciones y comportamientos, especialmente con respecto a su vida sexual y reproductiva. Aquí, la educación también juega un papel fundamental. Se recalcó que los/as adolescentes, en particular, deben tener acceso a servicios y programas de prevención de embarazos no planeados o deseados y de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH, para garantizar su seguridad personal, así como la de las demás personas.

Asimismo, las consecuencias de la violencia en la salud de las mujeres y las niñas también tienen que abordarse, y los servicios de salud deben ser apropiados, contar con el equipo e infraestructura necesarios, y ser capaces de hacer frente a todas las formas de violencia de género. Igualmente, estos deben de proporcionar atención a los/as adolescentes a través de la educación, la información y el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva amigables.

Por último, la Comisión señaló que la recopilación, análisis y difusión de datos confiables y comparables es necesario, teniendo en cuenta las causas y consecuencias de la violencia contra las mujeres y las niñas, los costos en la salud y los costos económicos para la sociedad. La Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer destacó que el fin de la violencia contra las mujeres y las niñas es fundamental para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y es una prioridad para la erradicación de la pobreza, el logro de un desarrollo sostenible, la paz y la seguridad, los derechos humanos, la salud, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, el crecimiento económico sostenible e integrador, y la cohesión social. También se recomendó que el logro de la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres se convierta en una prioridad durante la elaboración de la agenda de desarrollo post-2015.

En síntesis, estas fueron las principales conclusiones de la 57ª sesión de la CSW. Sin embargo, es importante destacar dos aspectos relevantes del documento final:

1) Que por primera vez se reconoce el fenómeno del feminicidio o femicidio en un documento internacional. Así lo refleja el párrafo 24 y el inciso (e) del apartado A (Fortalecimiento de la aplicación de los marcos jurídicos, de política y de rendición de cuentas):

24. “La Comisión expresa su preocupación por los asesinatos de mujeres y niñas por razones de género, al tiempo que reconoce los esfuerzos realizados para hacer frente a esta forma de violencia en diferentes regiones, incluso en los países donde  el concepto de femicidio o feminicidio ha sido incorporado en la legislación nacional.”

(e) “Fortalecer la legislación nacional para sancionar los asesinatos violentos de mujeres y niñas por razones de género e integrar mecanismos o políticas específicas para prevenir, investigar y erradicar esta deplorable forma de violencia de género.”

2) La referencia a la protección de las defensoras de derechos humanos (Apartado A, inciso z). 

(z) “Apoyar y proteger a aquellas personas que se han comprometido a eliminar la violencia contra las mujeres, incluidas las mujeres defensoras de los derechos humanos, quienes enfrentan riesgos particulares de ser víctimas de violencia.”


 
 
El 19 enero del presente año, se llevó a cabo el 1er Encuentro Regional de Ciudadanas en Movimiento, organizado por el partido Movimiento Ciudadano, en la Ciudad de Pachuca, Hidalgo.

Durante este evento, dirigido a mujeres hidalguenses, se llevarón a cabo diferentes conferencias y mesas de trabajo cuyo objetivo fue proporcionar información para promover el empoderamiento y particpación de las asistentes en la esfera política. Asimismo, se buscó identificar temas prioritarios para las mujeres del Estado, las cuales se propone sean retomados por los(as) aspirantes del partido a las diputaciones locales.

Al encuentro también fueron invitadas representantes jóvenes de diferentes organizaciones de la sociedad civil. Yunuén Flores y Cecilia García asistieron a nombre de Espolea, y participaron en una de las mesas de trabajo donde se debatió en torno a la necesidad de mejorar la infrastructura y los servicios de salud, y sobre la importancia de proporcionar educación integral en sexualidad, proveer herramientas para la participación política y promover el desarrollo urbano sustentable.

Nuesta inclusión en este tipo de espacios es importante ya que nos permite identificar áreas de acción común con actores locales y estatales. Por otra parte, al ser Movimiento Ciudadano un partido de izquierda, es necesario conocer cómo se aborda el tema de las desigualdades de género y qué vacíos exisiten en la información y herramientas con las que cuentan. Ello con el fin de generar recomendaciones que les permita impulsar la agenda feminista desde una perspectiva de derechos humanos, de género y de juventud.

 
 
Esta semana concluyó la VII Cumbre del G20, espacio donde lxs líderes de 20 importantes economías mundiales debatieron y llegaron a acuerdos referentes al fortalecimiento de la economía global, mejoramiento de la seguridad alimentaria, empleo, protección social, combate a la pobreza y la corrupción, entre otros.

Previo a la realización de este evento se llevó a cabo el G(irls)20 Summit, foro que desde 2010, reúne a mujeres jóvenes de entre 18 y 20 años quienes representan a un país miembro del G20. El objetivo es discutir y diseñar estrategias innovadoras para promover el empoderamiento político y económico de niñas, jóvenes y mujeres de todo el mundo. Este año, además de debatir en torno a la agenda de los líderes del G20, las delegadas abordaron el tema de la violencia contra las mujeres al considerarla una de las principales barreras para lograr dicho objetivo.  

Espolea estuvo presente en esta cumbre donde condujo algunas entrevistas con las participantes para conocer un poco más sobre su trabajo y sobre el papel que las niñas y las mujeres desempeñan en el desarrollo económico y político de sus países. Este video recupera los puntos de vista de las delegadas, sus experiencias, así como sus recomendaciones para garantizar la seguridad alimentaria de la población femenina y erradicar la violencia contra las mujeres.   
 
 
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El pasado 28 de mayo inicó la 3ª edición del G(irls)20  Summit, cumbre que desde 2010, reúne a mujeres jóvenes de entre 18 y 20 años quienes representan a un país miembro del G20. El objetivo es discutir y diseñar estrategias innovadoras para promover el empoderamiento político y económico de niñas, jóvenes y mujeres de todo el mundo.

El primer día se abordaron temas como los retos que las niñas y mujeres enfrentan de cara a la globalización, las brechas de género que aún existen, la importancia de invertir en esta población, así como el papel que las mujeres desempeñan en la agricultura y la seguridad alimentaria. Durante el segundo día (29 de mayo), tanto las delegadas como las y los ponentes invitados debatieron en torno al impacto que la violencia de género ha tenido en el desarrollo de los países.


 
 
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La sesión comenzó con la intervención de Argentina Osorio quien expuso la difícil situación que enfrentan diversos departamentos guatemaltecos, como Petén. Ante las próximas elecciones  presidenciales en el país centroamericano, la preocupación de las y los habitantes es que un ex militar acusado de genocidio se convierta en presidente. 

Argentina explicó que el actual clima político afecta principalmente a las mujeres pues el estado de sitio impuesto a algunos de los departamentos de la región les impide acceder a los servicios de salud necesarios. Asimismo, recalcó que la violencia no sólo vulnera los derechos de las mujeres sino los de todos los habitantes. Por último, hizo un llamado a la comunidad internacional y a los movimientos feministas globales para no pasar por alto esta situación y brindar su apoyo. 

 
 
El debate de esta sesión giró en torno a las necesidades de las mujeres jóvenes y los retos que enfrentan para ejercer sus derecho sexuales y reproductivos. Representantes de Polonia, Argentina y Pakistán expusieron el caso de sus respectivos países y analizaron los temas pensdientes en la agenda política. 

Nina Zamberlin, de Argentina, hizo un llamado para visibilizar las problemáticas que afectan a las jóvenes menores de 15 años. Al respecto señaló que cuando hablamos sobre jóvenes y adolescentes, tendemos a olvidar lo que sucede con las personas que se encuentran en la adolescencia temprana (10 a 14 años). Asimismo, existe una brecha entre las normativas que establecen el acceso a una educacción sexual integral y lo que realmente sucede en las aulas. Afirmó que si bien es cierto que hay pocos datos con respecto los embarazos no planeados entre adolescentes menores de 15 años, muchos de ellos resultan del abuso sexual. Finalmente, subrayó que la falta de respuesta de los sistemas de salud ante estos problemas representan una vulneración de los derechos de esta población.
 
 
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May you live in injustice times?
 (Chinese proverb)

 
Así comienza la primera plenaria e introducción al trabajo realizado por el 11° Encuentro Internacional de Mujeres y Salud. En esta primera  sala de debate se encuentra el comité nacional e internacional, encargado de la logística y asesoramiento del trabajo realizado en el marco de este evento. 
 
En sesión de veteranas de los encuentros, comienza la charla explicando los problemas en cuestión de Derechos Sexuales y Reproductivos y Salud Sexual que enfrentamos las mujeres, especialmente las de los países en desarrollo. Los problemas van desde lo más sencillo como el enfrentamiento que existe entre los roles de género y estereotipos donde el atraso cultural de muchos países, que no permiten que exista una transformación en su sociedad  hasta asuntos migratorios que pueden acabar incluso con la dignidad humana. El  comité organizador expresó que las mujeres día a día tienen que realizar dos trabajos al mismo tiempo. Tienen que ser madres y además salir a buscar ganancias suficientes que permiten que una pareja mantenga una vida lo más decente posible. Todo esto, fruto de la incapacidad financiera en los  Estados.

 
 
Después de 27 años, el Encuentro Internacional Mujeres y Salud regresa a Europa para su onceava edición. Este año, Bruselas se ha convertido en la sede de un foro que, durante más de 3 décadas, ha reunido ha mujeres de diferentes partes del mundo para defender su salud, así como sus derechos sexuales y reproductivos.

Dichos encuentros han proporcionado el espacio perfecto para ampliar y profundizar el debate sobre los determinantes de la salud tales como la paz, la justicia social, el trabajo, el medio ambiente, la capacidad de decisión de las mujeres, la libertad y la igualdad. 

Asimismo, se trata de un foro multicultural y multidisciplinario que promueve el intercambio de experiencias; que facilita el aprendizaje sobre mejores prácticas, y donde se establecen redes de colaboración entre organizaciones y colectivos de mujeres alrededor del mundo.